Ayer, durante la quincuagésima octava (58°) sesión ordinaria del Organismo Legislativo fue aprobado el Decreto Gubernativo 5-2022 acerca del estado de calamidad declarado por Alejandro Giammattei y su Consejo de Ministros.

El estado de calamidad pretende paliar los efectos ocasionado por la tormenta tropical Julia proveniente del océano Pacífico.

Para la ratificación del decreto, la votación se dividió en 110 votos a favor, 27 en contra y 23 ausencias.

A pesar que se adhirieron cuatro enmiendas, ninguna fue aceptada por el Pleno.

Luego de 3 horas y 25 minutos de sesión, el decreto 5-2022 fue ratificado por los congresistas. Foto: Organismo Legislativo

La calamidad de Estado

A pesar que los parlamentarios fueron convocados a las 14 horas, la sesión plenaria empezó con media hora de atraso.

El orden del día fue aprobado con 96 ausencias, 47 votos a favor y 17 votos en contra.

Aprobación del orden del día. Foto: Congreso de la República

Con prontitud fue presentada una moción privilegiada para aprobar, modificar o improbar el decreto 5-2022 en una única votación y con la mayoría absoluta presente. La discusion comenzó a partir de este punto.

Ligia Hernández y Samuel Pérez (ambos de la bancada de Movimiento Semilla) expresaron en distintas intervenciones que no apoyarían como bloque el estado de calamidad al considerarlo un mecanismo para saquear los fondos del Estado.

De acuerdo a Pérez, la bancada Semilla visitó ayer las instalaciones de Conred y recibieron los comentarios que «los estados de calamidad no funcionan cuando las compras realizadas las reciben uno o dos meses después de necesitarlas».

Los diputados de Movimiento Winaq: Edgar Batres, Adán Pérez y Pérez y Sonia Gutierrez, mostraron su rechazo al estado de calamidad.

Gutierrez señaló que se requiere una nueva institucionalidad, ya que la Conred se ha vuelto una entidad clientelista. Pérez y Pérez expuso seis argumentos para oponerse, entre ellos: el nulo control de precios de bienes y servicios y la suspensión de garantías constitucionales sin justificación.

El diputado de la bancada URNG-MAIZ, Osmundo Ponce Serrano solicitó un minuto de silencio para solidarizarse con las familias afectadas y guatemaltecos fallecidos por los daños ocasionados por Julia.

Durante la sesión 58, hubo dos momentos de silencio. El primero fue por las víctimas de las lluvias por la tormenta tropical Julia. Mientras el segundo fue en apoyo a la diputada Merana Oliva por una pérdida familiar.
Foto: Congreso de la República

«Los recursos existen, pero un estado de calamidad no debe ser aprobado. Al Hemiciclo no llega los informes de ejecución solicitados»,

expresó el diputado Ponce.

Evelyn Morataya, diputada por el distrito de Zacapa, enfatizó que el estado de calamidad debe localizarse en los departamentos más afectados y no a nivel nacional como el Ejecutivo propuso.

La congresista por Movimiento Liberación de los Pueblos (MLP), Vicenta Jerónimo, indicó que la tormenta tropical visibilizó el abandono a la población y el saqueo de los fondos estatales.

«Los estados de calamidad no han respondido a las necesidades de los habitantes afectados»,

expresó la parlamentaria.

Edwin Lux, diputado de la bancada UNE, se sorprendió por ver a tantos diputados en el Pleno. Entre risas acusó a sus compañeros de otras bancadas de no presentarse los jueves a las interpelaciones.

De acuerdo a Lux, hay varios quintales de arroz repartidos en distintas bodegas del país. Considera que los están guardando para la época de campaña electoral.

El diputado de la bancada Valor, Francisco Zamora, aseveró que en años anteriores se aprobaron 120 millones de quetzales para atender las crisis por otros desastres naturales, pero se ejecutó solamente el 7 por ciento. Por eso y otros motivos, Valor no iba apoyar el estado de calamidad.

Como respuesta a todos los diputados que antecedieron su intervención, el diputado Carlos Calderón (bancada oficial Vamos) acusó a ciertas bancadas de desleales por actuar como aliados por conveniencia, ya que bloques dicen separarse del oficialismo por estrategia electoral.

Un grupo de diputadas de los departamentos de Izabal y Alta Verapaz pidieron al resto de congresistas que aprueben el estado de calamidad, ya que sus distritos fueron bastante afectados y requieren ayuda del Estado para las personas soterradas e incomunicadas.

Thelma Ramirez (bancada UNE) aseguró que hay al menos 610 familias guatemaltecas en Izabal afectadas por las lluvias e inundaciones. Sandra de León Teo (bancada Bien) puntualizó con que son 33 mil 853 pobladores afectados. Lilian García Contreras dijo que le quiere pedir a Giammattei que se recuerde de Alta Verapaz.

El diputado Alvaro Arzú Escobar del bloque Unionista expresó su rechazo al estado de calamidad por la desconfianza que tiene al Gobierno de Giammattei.

Arzú Escobar indicó que durante este Gobierno se han aprobado 19 estados de excepción: 7 por la emergencia sanitaria COVID-19, 7 estados de sitio y 5 estados de calamidad por otras circunstancias.

El diputado por Unionista indicó que existió una transferencia por mil millones de quetzales para el fondo de emergencia; no obstante, en qué se gastó el dinero o en dónde está son preguntas sin respuestas.

Respecto a la redacción del decreto 5-2022, Arzú Escobar se quejo del Ejecutivo diciendo «ya tienen una machote hecho» debido a las garantías constitucionales agregadas al texto, pero sin una razón válida.

"Aprobar este estado de calamidad es ponerse del lado del pueblo", sentenció Manuel Conde, diputado por el PAN. 

Luego de una larga exposición de ideas a favor y en contra del estado de calamidad, los diputados votaron por la moción privilegiada. El resultado fue: 110 votos a favor, 31 en contra y 19 ausencias.

Foto: Congreso de la República

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